Alopecia androgénica femenina

Alopecia androgénica femenina

Existen muchos tipos de alopecia femenina, siendo la más común la alopecia androgénica femenina, una enfermedad capilar que, a diferencia de los hombres, puede resultar un verdadero problema para las mujeres, no sólo desde el punto de vista estético, sino también psicológico, debido a la falta de autoestima, depresión o estrés que genera este tipo de trastorno. Sobre cómo identificarla, y qué tratamientos médicos o naturales existen, estaremos hablando en las siguientes líneas. Ven con nosotros.

Qué es la alopecia androgénica femenina

La alopecia androgénica femenina (reconocida en otros espacios como alopecia androgenética femenina), se le conoce además como calvicie del patrón femenino, y aunque no es tan común como en los hombres, se conoce que al menos un 25% de la población mundial femenina lo padece, siendo muy común al entrar en el período de la menopausia, especialmente en mujeres de raza blanca. En pocas palabras, la alopecia androgénica femenina, puede definirse como una degradación paulatina de los folículos pilosos que componen el cuero cabelludo.

Generalmente, una persona puede perder entre cincuenta y cien cabellos al día, incluso más si se presentan escenarios de estrés, agotamiento o durante el cambio de las estaciones. Esto puede considerarse dentro de lo normal, no así cuando se experimenta una pérdida anormal de cabello, y en el caso de las mujeres, cuando se advierte una disminución en la densidad del cabello, dando lugar a zonas clareadas en el cuero cabelludo.

Causas de la alopecia androgénica

Como su nombre lo indica, la alopecia androgénica tiene su origen en los andrógenos (andro) y la genética (génica), lo que nos sugiere que esta enfermedad se encuentra asociada a la herencia genética del individuo, especialmente cuando existen antecedentes de calvicie familiar, independientemente de si ocurre en el padre o la madre.

Del mismo modo, el desequilibrio hormonal es otro de los factores de riesgo para la alopecia androgénica femenina, sobre todo aquellas patologías asociadas al sistema reproductor femenino como puede ser la menopausia, el cáncer de ovarios, el síndrome de ovarios poliquísticos, así como la edad.

Las mujeres presentan una hormona masculina conocida como dihidrotestosterona o DHT, que además de regular ciertas funciones de nuestro cuerpo, también interviene en el crecimiento del cabello. Ante un desajuste de DHT en nuestro organismo, esto puede afectar el sano desarrollo de nuestro cuero cabelludo. Como consecuencia de lo anterior, el pelo pierde su densidad, y se comienza a advertir una dispersión del mismo en la parte superior de la cabeza.

Síntomas de la alopecia androgénica

A diferencia de la alopecia areata, caracterizada por zonas de calvicie localizadas, la alopecia androgénica femenina afecta gradualmente a toda la zona del cuero cabelludo, siendo el primer síntoma una pérdida de la densidad de los folículos que cubren toda la extensión de la cabeza. Con el tiempo, el cabello se mostrará frágil y delicado, y aunque puede restársele importancia al asunto en las primeras fases, es indispensable acudir de inmediato al médico para retrasar, y a la larga impedir la degeneración de la masa capilar.

Del mismo modo, algunas mujeres pueden experimentar una aparición de vello facial abundante y grueso, lo que se explica a través del desajuste hormonal de la DHT. De manera general, la alopecia androgénica puede identificarse ante un debilitamiento del cabello en la parte superior de la cabeza, siendo este de manera uniforme, es decir, que no se muestran entradas en la frente y la línea del cabello permanece inalterable. Además, en esta enfermedad no se observarán otros síntomas más evidentes como hinchazón del cuero cabelludo, enrojecimiento de la zona, picor o molestias adicionales.

Cómo prevenir la alopecia androgénica femenina

Cuando de alopecia androgénica femenina o calvicie del patrón femenino se trata, cualquier acción preventiva que podamos tomar es importante, sobre todo tan pronto se evidencien los primeros síntomas. En este aspecto, nuestras recomendaciones son las siguientes:

Mantener una alimentación adecuada: Debemos tener especial cuidado con los alimentos que contengan grasas, y además, es importante priorizar el aporte de nutrientes esenciales y aminoácidos. Las proteínas son esenciales en este sentido, mientras que la vitamina A en exceso puede acelerar la alopecia androgénica femenina.

Atenta a los cambios de estaciones: A lo largo del año, estos períodos pueden ser contraproducentes para la salud del cabello. Es necesario consultar con un especialista a fin de obtener los suplementos especiales y nutricionales que permitan reforzar nuestras defensas (por ejemplo, la falta de hierro puede provocar alopecia).

Mantén el cabello suelto: Si eres de las que gusta de las trenzas, las colas de caballo, o los moños demasiado apretados, comienza a evitar este tipo de peinados a partir de ahora, pues pueden irritar tu cuero cabelludo y conducirte a la calvicie con el paso del tiempo. Tampoco emplees accesorios como clips o gomas.

Mejora tu calidad de vida: El estrés y los escenarios depresivos atentan contra la salud del cuero cabelludo. Intenta mantenerte relajada y optar por terapias alternativas como yoga, o técnicas de respiración. Tampoco fumes, porque esta es otra causa de la alopecia.

Consulta a tu médico: Este es el remedio preventivo más importante de todos. Cuando notes un cambio en la densidad de tu pelo, o sientas que pierdes cabellos con una frecuencia anormal, acude de inmediato a un especialista. Detectar la alopecia androgénica a tiempo, puede ser vital para combatirla.

Remedios caseros para la alopecia androgénica femenina

Refuerza tu aporte de vitaminas: Especialmente las vitaminas del complejo B (B7, B8 y biotina), pues te permitirán reforzar la salud de tu cabello y promover el correcto funcionamiento del sistema nervioso y circulatorio. Los suplementos a base de zinc también son ideales para estimular el crecimiento del cabello y la regeneración celular.

Masajéalo: Muchos especialistas recomiendan el cepillado diario del cabello durante al menos unos cinco minutos. Esto permite reactivar las células del cuero cabelludo, aunque también puedes aplicarte un masaje suave y relajante para estimular la circulación sanguínea, siempre de manera ascendente y comenzando por la zona cervical.

Sobre el lavado del cabello: Es importante mantener una higiene adecuada, y esto tiene que ver con el uso de productos adecuados para el cabello. Durante el lavado, no debes utilizar agua caliente. Utiliza también un suavizante para facilitar su peinado.

A la hora de secarlo: Debes evitar una frotación excesiva con la toalla, el uso de secador con aire caliente y las planchas de pelo. El cabello húmedo es muy frágil y puede quebrarse. Déjalo secar al aire libre o emplea el secador con aire frío y a baja potencia.

Tratamientos para la alopecia androgénica

Existen diversos tratamientos médicos para la alopecia androgénica femenina, siendo los más eficaces los siguientes:

Tratamiento de láser capilar IMD anti-caída

Se trata de una técnica no intrusiva, segura e indolora, que utiliza una proyección de láser a baja potencia sobre el cuero cabelludo, con el objetivo de estimular el crecimiento de los folículos pilosos. De manera general, el láser permite atravesar las capas de la piel para activar la circulación sanguínea, potenciando el correcto aporte de oxígeno y nutrientes al cuero cabelludo. Al mismo tiempo, esta técnica consigue remover deshechos y toxinas obstruidas dentro de los folículos.

Bioestimulación transdérmica

Consiste en una serie de microperforaciones sobre la piel a través de un lápiz electrónico. Las perforaciones son completamente indoloras, y su aplicación permite favorecer la absorción de medicamentos contra la alopecia (por ejemplo, el minoxidil). El principio activo empleado puede variar según el caso, pero de manera general, se observa una mayor penetración en las capas de la piel, favoreciendo el crecimiento adecuado del cabello, así como una mayor producción de colágeno.

Plasma Rico en Plaquetas

La regeneración capilar a través de Plasma Rico en Plaquetas (PRP) se enfoca en la regeneración de los tejidos del cuero cabelludo, lo que conduce a la formación de cabello de un modo más rápido. Básicamente, se extrae sangre del paciente y se procesa en el laboratorio para la producción de plasma. Los resultados de este tratamiento son palpables a partir del segundo mes, cuando los factores de crecimiento han actuado sobre las células y tejidos del cuero cabelludo, saneando los folículos pilosos y ejerciendo un efecto antienvejecimiento en las cavidades donde crece el cabello.