Alopecia cicatricial

Alopecia cicatricial

Cuando los folículos pilosos se atrofian y se destruyen, siendo destruidos por tejido cicatricial se puede hablar de alopecia cicatricial. Se trata de un tipo de dolencia en que la pérdida del cabello es totalmente irreversible. En un primer momento no se puede observar la inflamación que destruye el folículo, ya que ésta normalmente suele tener lugar bajo la piel y no suele haber cicatrices visibles en el cuero cabelludo. Como en la mayoría de los casos la pérdida del pelo será gradual y no habrá síntomas, normalmente este problema pasará inadvertido durante algún tiempo. Por otro lado también cabe reseñar que existen algunas personas que cuando tienen este problema sufres de ardor, picor y dolor mientras pierden el pelo de forma progresiva y en muchos casos rápida.

Tipos de alopecia cicatricial

Este tipo de alopecia puede ser asimismo de dos tipos diferentes. Existe la alopecia cicatricial primaria o la secundaria. Cabe reseñar que ambas se deben a la inflamación de la parte superior del folículo piloso, el lugar en que se encuentran ubicadas tanto las células madre como la glándula sebácea.

En la alopecia debida a causas primarias tanto las glándulas sebáceas como las células madre que se ubican en la base del pelo o folículo piloso están afectadas y dañadas mientras en la alopecia debida a causas secundarias la destrucción del cabello no se debe a un proceso que afecta de forma directa al folículo piloso, sino que se debe a un daño externo como puede ser desde una marca de nacimiento hasta cualquier tipo de infección.

Causas de la alopecia cicatricial

En el caso de la primaria, este tipo de inflamación se suele producir por diferentes factores genéticos o también por alteraciones en el desarrollo. Además se trata de una dolencia que también puede ser adquirida, aunque sus orígenes son desconocidos. Por último también se puede deber a una dermatosis autoinmune.

En cuanto a la alopecia cicatricial segundaria, sin duda la inflamación se debe a la presencia de otro tipo de patologías. Entre éstas se pueden encontrar por ejemplo neoplasias, tanto metastásicas como primarias, o cualquier tipo de infección, de quemadura, de traumatismo o de herida, así como también se puede dar una alopecia derivada de la aplicación de radioterapia.

Síntomas de la alopecia cicatricial

Aunque la pérdida de pelo de carácter cicatricial puede suceder de formas muy diferentes, en la mayoría de los casos lo que van a notar las personas que padezcan esta dolencia será muchas manchas en su cuero cabelludo, ya que habrán perdido sus folículos pilosos. En este punto se debe acudir a un profesional ya que en muchos casos la alopecia cicatricial se puede confundir por ejemplo con la alopecia areata.

Normalmente los síntomas de este tipo de problema serán la pérdida progresiva del pelo y las cicatrices, y además existen personas que experimentan ardor, dolor y picazón, aunque esto no sucede a todo el mundo. Primero se nota que se está cayendo el pelo en parches pequeños y después las zonas se expanden. Además las zonas en las que se tenga este problema se volverán rojizas y contarán con muchas cicatrices. En los casos más severos se pueden llegar incluso a formar ampollas.

Cómo prevenir la alopecia cicatricial

Para prevenir este problema sin duda es básico contar con una correcta higiene capilar, utilizando productos para el cuidado del cabello seguros y que no irriten el pelo. Lo mejor si se tiene dudas es consultar con el dermatólogo para que pueda recomendar productos para el cabello que no vayan a dañar el pelo ni a agravar los problemas en caso de que la alopecia cicatricial ya esté presente en el pelo de alguna persona.

Tratamientos naturales para la alopecia cicatricial

Entre los tratamientos naturales para la alopecia cicatricial cabe tener en cuenta que cada uno de ellos será diferente en función del tipo de alopecia y de sus causas, pero, en la mayoría de casos se trata de un tipo de alopecia irreversible que sólo se podrá solucionar con algún tipo de intervención en la zona de afección.

Este tipo de alopecia destruye el folículo y es por ello que el pelo no volverá a crecer pero en cambio sí que se puede tratar la inflamación alrededor del resto de folículos antes de que estos desaparezcan, con lo que cuanto antes se ponga la persona afectada en manos de un profesional antes conseguirá frenar el problema.

Normalmente, como no hay raíces para estimular, se suele recurrir al trasplante de pelo si el paciente es un buen candidato/a para este tratamiento. Aunque es más complicado que en las pieles sanas, ya que existe un problema en este tipo de piel, en la mayoría de casos que se tratan se consigue injertar el pelo con éxito. Además también se utilizan en algunos casos diferentes tipos de medicamentos y sin duda resultará básico el prevenir la mala circulación para combatir esta dolencia.