Alopecia seborreica

Alopecia seborreica

La alopecia seborreica es una enfermedad de la piel que deriva de la dermatitis seborreica. Se trata de un tipo de dolencia dermatológica común y crónica que no es contagiosa y que consiste en la descamación de diferentes zonas de la piel en la que existen glándulas sebáceas que producen grasa. Normalmente se produce más en hombres que en mujeres, aunque también es frecuente en los recién nacidos, produciendo lo que se conoce como la costra láctea, que al año de vida desaparece.

Causas de la alopecia seborreica

Entre las causas principales de la alopecia seborreica se encuentran el factor hereditario, la anemia y otras disfunciones hormonales y el estrés, aunque no se conoce con exactitud cuál es la verdadera causa que ocasiona este problema.

También diferentes tipos de agentes químicos, pero también físicos, biológicos e incluso emocionales, como ya se ha mencionado el estrés, así como problemas de tensión nerviosa extrema, podrían ocasionar este problema, además de diferentes trastornos de la piel, del acné y de diferentes productos que tienen alcohol.

El agente que produce este tipo de problemas es un hongo denominado Malassezia Furfur, pero otras enfermedades neurológicas como el VIH o el Parkinson también podrían verse implicados en estos problemas. Además se trata de una dolencia que se puede heredar y puede estar relacionada también con las hormonas.

Síntomas de la alopecia seborreica

Los síntomas más frecuentes de este problema, antes de que tenga lugar la pérdida del cabello, son el prurito o los picores, la descamación, que puede producirse en forma de caspa o de escamas, el eritema o las rojeces, la seborrea o piel grasa y la inflamación, ya sea con más o menos dolor.

Los síntomas de la dermatitis se suelen agravar sobre todo en el invierno y si no se tratan pueden dar lugar a la caída del cabello porque el pelo no cuenta con un adecuado equilibrio hidro-lipídico, que resulta básico para que el ciclo vital del cabello se pueda realizar de forma eficiente. Como se trata de un problema que puede cronificarse, no se deberían tratar estos problemas con productos que sean muy agresivos o tóxicos.

Cómo prevenir la alopecia seborreica

Para prevenir esta calvicie, por tanto, se deberá tratar la dermatitis realizando una correcta higiene del cuero cabelludo. En segundo lugar se tendrá que evitar la agresión del cuero cabelludo evitando el frío, el sol intenso y las agresiones del aire. También habrá que prevenir la sudoración excesiva y siempre se tendrán que utilizar productos para el cabello y champús que estén recomendados por el médico, que normalmente serán productos que incluyan vitamina B y colágeno. Por último se debe recalcar que los tratamientos más intensos y agresivos deberán limitarse a los periodos más molestos pues además de ser muy agresivos podrían perder efectividad si se utilizan de forma excesiva.

Tratamientos naturales para la alopecia seborreica

Lo primero que recomiendan los dermatólogos es la utilización de cepillos con cerdas finas y muy suaves que no vayan a dañar el cabello. Se deberá evitar también el teñir el cabello o el secarlo con secadores que podrían dañar el cuero cabelludo. En cuanto a la dieta, sin duda se deberá llevar un estilo de vida saludable y habrá que tener cuidado con la contaminación, pero también con lavarlo demasiado.

Se tendrá que controlar el estado del cuero cabelludo y habrá que realizarse masajes de forma regular para poder estimular la circulación y conseguir que muchos más nutrientes y oxígeno lleguen a la raíz del cabello. También es conveniente extremar muchísimo la higiene y no tomar alimentos con mucha grasa o azúcar.

Para este tipo de problema son interesantes sobre todos los champús y también las mascarillas con sulfuro de selenio, zinc y también alquitrán de hulla. Se deberán utilizar unas tres veces por semana y tienen que dejarse actuar de forma eficiente frotando el cuero cabelludo entre 3 y 4 minutos para después enjuagar con cuidado. Antes de realizar cualquier tipo de tratamiento lo mejor será consultar con un profesional para que no se produzcan problemas alérgicos u otras dolencias y habrá que realizar el tratamiento antes de que se comience con un nuevo brote.

Se tendrá que coger la costumbre de lavarse la cabeza de forma regular, que no excesiva y la exposición al sol, sin pasarse y sin hacerla en las horas de más calor, también está recomendada. Si se es constante con el tratamiento se verán resultados, y si no se pueden utilizar productos específicos al menos se deberán seleccionar champús y jabones neutros que no alteren el ph de la piel.

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