Causas de la alopecia femenina

Alopecia femenina

Para definir las causas de la alopecia femenina, debemos entender primero cómo funciona nuestro cabello, qué es en realidad la alopecia, y cuántos tipos existen de esta enfermedad. Aquí te lo explicamos todo. Presta atención.

Cómo funciona nuestro cabello

Nuestro cabello se encuentra compuesto por un 70% de agua, un 28% de proteínas, y un 2% de lípidos, y su ciclo de vida habitual es de unos cuatro a cinco años. Dentro de este período, ocurren principalmente tres fases: fase anágena o de crecimiento: que puede tomar hasta tres años de duración, y donde el cabello crece alrededor de un centímetro por mes; fase catágena o de transición: es la más corta de las fases (14 días generalmente) y donde el cabello detiene su crecimiento; y finalmente, fase telógena o de reposo, que puede durar unos tres meses aproximadamente, y al final de la cual el cabello se desprende para dar paso a uno nuevo en su lugar.

¿Qué es la alopecia?

En condiciones normales, una persona puede perder hasta cien cabellos al día, una cifra pequeña en consideración con los más de cien mil cabellos que ocupan nuestro cuero cabelludo. Ahora bien, cuando la pérdida de cabello es mucho mayor, se dice que estamos en presencia de una alopecia, una enfermedad que puede tornarse progresiva, y en muchos casos irreparable, dando lugar a un cuero cabelludo al descubierto, o zonas con poca densidad como veremos más adelante. La alopecia o calvicie, en pocas palabras, es la pérdida anormal del cabello, y puede estar relacionada con procesos hormonales, medicamentos, o predisposición genética. Además, es necesario apuntar que la alopecia, a diferencia de lo que se cree, puede afectar a hombres y mujeres por igual, pudiendo manifestarse incluso en niños y jóvenes.

Tipos de alopecia femenina

La alopecia femenina puede ocurrir de manera permanente, como la alopecia androgénica femenina, o puede ser de carácter temporal, como la alopecia areata. Veamos esta clasificación en profundidad.

Alopecia permanente en las mujeres

Alopecia androgénica femenina: Suele caracterizarse por una pérdida de la densidad capilar en algunas zonas como la corona, la frente y los laterales del cuero cabelludo. La alopecia androgénica femenina raras veces evoluciona hacia una calvicie total, si bien, en la mayoría de los casos, los pacientes suelen mantener la línea de implantación frontal.

Alopecia por cicatrización: Toma lugar ante un traumatismo externo que afecta el desarrollo habitual de los folículos pilosos, y conduce a una pérdida irreversible del cabello. Generalmente, este tipo de alopecia se acompaña de dolor, hormigueo y sensaciones de ardor o picor.

Alopecia temporal en las mujeres

Alopecia areata: Aunque no es muy común, puede afectar también a los individuos del sexo femenino. A diferencia de otros tipos de calvicie, la alopecia areata solamente afecta una o varias porciones del cuero cabelludo, dando lugar a placas o pequeñas circunferencias al desnudo en el cuero cabelludo.

Alopecia por tracción: Está asociada principalmente a la práctica frecuente de peinados demasiado apretados como coletas o trenzas, o al uso de accesorios para el pelo que lo sujetan rígidamente. En este caso, la pérdida del cabello se manifiesta en aquellas zonas donde mayor tracción se realizó.

Alopecia difusa: Comprende varios tipos de alopecia, siendo las más comunes el efluvio anágeno, que ocurre durante la fase de crecimiento del cabello, y que puede tomar varios meses para su erradicación, y más comúnmente, el efluvio telogénico agudo, que se manifiesta de manera repentina, y no provoca una pérdida total del cabello, sino un adelgazamiento del mismo.

Cuáles son las causas más comunes de la alopecia femenina

Las lesiones en el cuero cabelludo, los desequilibrios hormonales, una alimentación deficiente o el estrés, son solo algunos de los factores de riesgo más comunes para la alopecia femenina. Cuando la pérdida del cabello no está acorde al ritmo de crecimiento del mismo, se produce entonces una alopecia. Veamos algunas de las causas más comunes de la alopecia femenina de acuerdo a sus tipos.

Alopecia androgénica

Está fuertemente asociada a la predisposición genética del individuo. Se caracteriza por un acortamiento entre el crecimiento del cabello y su caída. Al mismo tiempo, la alopecia androgénica, tiene una causa hormonal, a través de la hormona DHT, que puede alterarse durante algunas etapas como la menopausia, el cáncer de ovarios, y el síndrome de ovarios poliquísticos.

Alopecia cicatricial

Algunas enfermedades dermatológicas, como el lupus eritematoso, pueden desencadenar procesos inflamatorios en las cicatrices de los folículos pilosos, lo que conlleva una pérdida gradual e irreversible del cabello.

Alopecia areata

Se produce como una respuesta anormal de nuestro sistema inmune, que ataca los folículos pilosos del cuero cabelludo. Cualquier padecimiento infeccioso, así como la menopausia, el SIDA, la etapa posparto, el consumo de fármacos, una mala alimentación, e incluso, un consumo elevado de vitamina A, pueden desencadenar episodios de alopecia areata.

Efluvio telogénico agudo

Es la forma más común de alopecia difusa, y puede estar asociada a un trauma físico o emocional, que acelera la evolución de los folículos pilosos hacia su fase telogénica. Los escenarios de estrés o depresión, también contribuyen a la aparición de alopecia difusa, al igual que el consumo de medicamentos, la falta de nutrientes y vitaminas, la anorexia, la diabetes, las infecciones, entre otros factores.

Factores más comunes

Independientemente del tipo de alopecia femenina que se trate, algunos factores de riesgo parecen ser más comunes que otros. Estos son:

Alimentación inadecuada: La falta de hierro, zinc y vitaminas, son capaces de conducir a una pérdida del cabello en las mujeres. Algunas mal llamadas “dietas milagro”, así como la adopción de hábitos nocivos de alimentación, han demostrado tener una incidencia directa en la salud y el normal funcionamiento de los folículos pilosos del cuero cabelludo.

Alopecia por tracción: Aunque estéticamente son admirables, algunos peinados excesivamente apretados, terminan por entorpecer el adecuado desarrollo de nuestro cabello. La tensión excesiva puede dar lugar a cicatrices del cuero cabelludo, y lesiones permanentes en la raíz.

Trastornos hormonales: El embarazo, el momento del parto, la menopausia, el hipertiroidismo o hipotiroidismo, así como la interrupción de medicación anticonceptiva, son escenarios que facilitan el desequilibrio hormonal del organismo, lo que muchas veces conlleva a una generación exagerada de la hormona testosterona, y por ende, una disminución del volumen capilar.

Alopecia por medicamentos: No solo los tratamientos con radioterapia o quimioterapia pueden acelerar la pérdida del cabello en las mujeres. También se han logrado identificar algunos medicamentos asociados al tratamiento de enfermedades como la hipertensión, la artritis, la gota, la depresión, y los trastornos cardiovasculares.

Abuso de productos químicos: Algunos champús con agentes químicos, o el uso de productos especiales para alisar y teñir el pelo, pueden guardar un riesgo para la salud del cabello, especialmente si se posee una predisposición genética. Además, también pueden intervenir en este hecho el empleo de planchas y secadores de pelo.

Tricotilomanía: Se trata de un hábito compulsivo a tirar del propio cabello, muchas veces asociado a un trastorno mental. La tricotilomanía no sólo se produce en el cuero cabelludo, sino también en las cejas, los brazos y otras partes del cuerpo con presencia de vellos.

Cuándo tratar la alopecia femenina

Es importante que esta enfermedad sea tratada a tiempo. Si usted nota una pérdida anormal de cabello, más allá de lo habitual, no dude en consultar a un especialista. Este hecho puede guardar una condición médica subyacente, y en muchos casos, será necesario aplicar un tratamiento médico efectivo y oportuno para erradicar la enfermedad.

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