Injertos capilares: guía básica

Injertos capilares: guía básica

Los injertos capilares son una técnica que requiere de operación y sirve para terminar con la calvicie. Sobre todo se utiliza en las personas que padecen alopecia con orígenes androgenéticos. A continuación te presentamos una interesante guía básica sobre los injertos capilares para que puedas entender mejor en qué consiste esta técnica y cómo puede ayudaros a ti o a tus seres queridos.

¿En qué consisten los injertos capilares?

La pérdida de cabello afecta sobre todo a los hombres, aunque también a algunas mujeres. En ambos casos este proceso es efectivo. Los injertos capilares son una técnica que se basa en extraer folículos de la zona occipital y lateral (que se denominarán zonas donantes) e implantarlos en la parte de arriba o zona receptora. Se trata de un tipo de tratamiento muy interesante que se puede utilizar también para la restauración de pestañas, de cejas, de la barba e incluso para cubrir cicatrices o quemaduras. Es una gran opción pues el cabello que se utiliza para repoblar las zonas en las que no existe pelo corresponde siempre al propio paciente y es por ello que no existen casos de rechazo de los implantes. Los expertos explican que el pelo se podría extraer de otras zonas del cuerpo pero como los resultados no serían tan naturales es preferible utilizar pelo de las zonas laterales y occipitales de la cabeza.

¿Cómo se hace un injerto capilar?

Para hacer los injertos capilares normalmente se utiliza anestesia local y no requiere de ingreso. Puede llegar a durar desde dos hasta ocho horas según el tipo de técnica y la zona que se necesite tratar. Para extraer el cabello se utilizan la técnica FUE o la FUSS. La FUE utiliza un instrumental quirúrgico bastante especial y es muy poco invasiva siendo la más utilizada en España. Para realizar injertos capilares recomendamos acudir a clínicas especializadas. Si quieres un listado, consulta el listado de clínicas en Sanihub.com.

Dudas sobre los injertos capilares

Entre las dudas más comunes sobre los injertos capilares se encuentran si este cabello crece durante toda la vida. La respuesta es que sí, y además su apariencia será realmente natural ya que el cabello pertenece al propio paciente, que no volverá a sufrir nunca problemas de calvicie. Aunque el pelo no caerá debido a la calvicie si se puede perder por el envejecimiento. Una misma persona puede llegar a hacerse hasta tres implantes, siempre dejando un tiempo de descanso entre una operación y la otra de varios meses e incluso un año. Se trata de cirugía ambulatoria muy poco invasiva, aunque sí se debe reposar después algunos días en casa. Después de la operación habrá que seguir las recomendaciones que dé el cirujano para que los efectos y la recuperación sean eficientes.

No se conocen casos de rechazos de injertos capilares ya que se trata de pelo del propio paciente. Cuando haya pasado de tres a cinco meses el cabello empezará a crecer, pudiendo llegar a hacerlo incluso un centímetro cada mes, y cuando haya pasado un año se podrán ver los resultados del tratamiento ya que será cuando el cabello estará más fuerte y vigoroso.

Algunas de las indicaciones que deberán seguirse en el postoperatorio serán que los puntos permanezcan al menos 15 días, con lo que se debe de evitar el practicar ejercicio para no sudar. Tampoco habrá que bañarse en la piscina ni en el mar y a ser posible evitar el grifo de la ducha directamente sobre el cabello tanto como sea posible. Además resulta básico el acudir a todos los controles que establezca el cirujano. Después de esta operación tampoco se deberá permanecer por mucho tiempo en lugares en los que haga excesivo calor ya que podría ser perjudicial para el tratamiento. Fuente.

¿Quién puede hacerse un injerto capilar?

A la hora de establecer quién puede hacerse un injerto capilar y para quién puede resultar interesante esta técnica hay que tener en cuenta algunos puntos. En primer lugar cabe reseñar que se trata de una técnica que no es apta para todos los hombres y mujeres, por mucho que estos tengan problemas de calvicie. Se trata de una técnica especialmente indicada para las personas diagnosticadas de alopecia que tienen alguna de las siguientes patologías: en primer lugar, es una técnica a tener en cuenta por las personas que han perdido cabello debido a otro tipo de enfermedades capilares que no tienen nada que ver con la alopecia.

También es una técnica interesante para todas aquellas personas que padecen alopecia post traumática con cicatrices, es decir, para aquella alopecia que se deriva de algún tipo de accidente. Por último, también se trata de una técnica a tener en cuenta y que puede resultar eficiente para todas aquellas personas, sean hombres o mujeres que sufren de alopecia androgénica.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Pin on Pinterest

Leave a Reply